Ahora debo formular algunas ideas y volver a relacionarme con una idea historia.
Mi nuevo libro

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sábado, 19 de diciembre de 2015
Terminar un libro
- Terminar de escribir un libro es como acabar una relación. Pues, lo di todo, estuve pendiente de cada capítulo, a veces me sentía bloqueado y me alejaba, naturalmente, luego tenía que acercarme y continuar. He renegado y sentido frustrado en algunos pasajes que no salían como quería, en otros estuve lleno de alegría y satisfacción porque resultaron geniales. Vivimos un año y tantos meses compenetrados, madrugando, meditando, cuestionando y disfrutando. Cuando le di el punto final sentí que algo en mí se iba; pero me quedo con la grata sensación que lo di todo.
Ahora debo formular algunas ideas y volver a relacionarme con una idea historia.
Ahora debo formular algunas ideas y volver a relacionarme con una idea historia.
viernes, 18 de diciembre de 2015
Mujeres
- Algunas mujeres se enojan porque entran a una reunión y ven a una chica vestida muy similar a ella. Son capaces hasta de salir de la reunión, volver a casa y cambiarse de ropa.
Cuando yo veo a alguien vestido parecido a mí, espero a que un chistoso diga: ¿Esa ropa estaba 2 x 1? Y reírme por eso.
Algunas mujeres se arreglan hasta para salir a la esquina a comprar el pan para el desayuno.
Yo salgo despeinado, con resaca, oliendo a cigarros y sin haberme echado desodorante cuando salgo temprano a comprar el Gatorade que me cure la resaca y regreso para dormir.
Existen quienes detestan a alguien por motivos desconocidos, que solo ella y sus amigas entienden. Uno intenta ser lógico y le pregunta, ¿Por qué la detestas, si no te ha hecho nada? Escuchó el argumento, que a veces me asombra y prefiero guardar silencio.
Luego va a decir que la defiendo, pienso.
Si me enojo con alguien -por lo que fuera- con un ron todo se soluciona.
Hay quienes afirman estar subidas de peso, a pesar de estar realmente en forma, a pesar que eso nunca importe y a pesar que uno le diga una y otra vez: Amor, estas preciosa.
Acto seguido, pregunta: Amor, ¿me ves gorda? Y uno responde: Estas divina. Pero parece como si no te escuchara.
Sucede que algunos llevan kilos demás y sin embargo, se sacan el polo cuando van a la playa mostrando una panza impresionante.
Mujeres que gastan en ropa, perfumes, bisutería y demás. Las que toman Frappuccino con las amigas y rajan de las malditos que suelen ser algunos hombres. Quienes prefieren las pijamadas en vez de las discotecas y viceversa. Existen tantas… y en definitiva, geniales todas.
Cuando yo veo a alguien vestido parecido a mí, espero a que un chistoso diga: ¿Esa ropa estaba 2 x 1? Y reírme por eso.
Algunas mujeres se arreglan hasta para salir a la esquina a comprar el pan para el desayuno.
Yo salgo despeinado, con resaca, oliendo a cigarros y sin haberme echado desodorante cuando salgo temprano a comprar el Gatorade que me cure la resaca y regreso para dormir.
Existen quienes detestan a alguien por motivos desconocidos, que solo ella y sus amigas entienden. Uno intenta ser lógico y le pregunta, ¿Por qué la detestas, si no te ha hecho nada? Escuchó el argumento, que a veces me asombra y prefiero guardar silencio.
Luego va a decir que la defiendo, pienso.
Si me enojo con alguien -por lo que fuera- con un ron todo se soluciona.
Hay quienes afirman estar subidas de peso, a pesar de estar realmente en forma, a pesar que eso nunca importe y a pesar que uno le diga una y otra vez: Amor, estas preciosa.
Acto seguido, pregunta: Amor, ¿me ves gorda? Y uno responde: Estas divina. Pero parece como si no te escuchara.
Sucede que algunos llevan kilos demás y sin embargo, se sacan el polo cuando van a la playa mostrando una panza impresionante.
Mujeres que gastan en ropa, perfumes, bisutería y demás. Las que toman Frappuccino con las amigas y rajan de las malditos que suelen ser algunos hombres. Quienes prefieren las pijamadas en vez de las discotecas y viceversa. Existen tantas… y en definitiva, geniales todas.
¿Mujeres?, sean como sean, con sus gustos y aficiones, virtudes y defectos, me encantan y nos encantan…
Por eso, solo queda disfrutarlas (en el buen sentido de la palabra).
Fin
Encuentro
- Dime si no merecemos, dar la vida en intentarlo, escucha de repente. Una voz interior, quizá; pero no es más que parte de la canción que se oye desde la radio, lo que conlleva a la reflexión. Se baja del bus y corre atrás ella.
Camina lento, lo espera inconscientemente, creyendo que su deseo -de ser atrapada por la cintura- se hiciera realidad.
Y en el momento en el que está a punto de cruzar la avenida y perder por completo la esperanza, llega él y la sujeta de la cintura.
Instintivamente, a pesar de querer estar en sus brazos, lo rechaza y continúa el trayecto diciéndose a sí misma: ¡Maldición! ¿Qué hice? ¿Y si deja de seguirme? ¡Qué tonta que fui! Mas no demuestra en sus acciones otro sentimiento que no sea el de seguir sin voltear.
Él se detiene y la ve cruzar la avenida. Ella no gira, a pesar que por dentro arda en ganas de hacerlo. Él continúa observándola, agacha la cabeza y decidí marcharse. En ese momento, se pregunta: ¿Qué cuesta una disculpa? Entonces acelera el paso para toparse con ella.
Cruza la avenida a mucha velocidad sin darse cuenta que ha disminuido su andar -lo espera; pero no gira a mirar si viene-.
Ella anda despacio a pesar que piensa que no vendrá. Se siente tonta al no haberlo besado o abrazado en el momento en el que la sujetó de la cintura. Maldice a su orgullo y lo deja de lado en un fuerte arrebato. Gira completamente el cuerpo para observar e intentar encontrarlo con la mirada y poder al menos tratar de llamarlo con algún ademán.
Camina lento, lo espera inconscientemente, creyendo que su deseo -de ser atrapada por la cintura- se hiciera realidad.
Y en el momento en el que está a punto de cruzar la avenida y perder por completo la esperanza, llega él y la sujeta de la cintura.
Instintivamente, a pesar de querer estar en sus brazos, lo rechaza y continúa el trayecto diciéndose a sí misma: ¡Maldición! ¿Qué hice? ¿Y si deja de seguirme? ¡Qué tonta que fui! Mas no demuestra en sus acciones otro sentimiento que no sea el de seguir sin voltear.
Él se detiene y la ve cruzar la avenida. Ella no gira, a pesar que por dentro arda en ganas de hacerlo. Él continúa observándola, agacha la cabeza y decidí marcharse. En ese momento, se pregunta: ¿Qué cuesta una disculpa? Entonces acelera el paso para toparse con ella.
Cruza la avenida a mucha velocidad sin darse cuenta que ha disminuido su andar -lo espera; pero no gira a mirar si viene-.
Ella anda despacio a pesar que piensa que no vendrá. Se siente tonta al no haberlo besado o abrazado en el momento en el que la sujetó de la cintura. Maldice a su orgullo y lo deja de lado en un fuerte arrebato. Gira completamente el cuerpo para observar e intentar encontrarlo con la mirada y poder al menos tratar de llamarlo con algún ademán.
Ambos convergen en ese preciso momento.
Un abrazo diluye la discusión.
La disculpa aleja el rencor.
El orgullo ha sido aniquilado.
Y el amor ha vuelto a florecer.
La disculpa aleja el rencor.
El orgullo ha sido aniquilado.
Y el amor ha vuelto a florecer.
Fin
martes, 15 de diciembre de 2015
Pensamientos 4
- Me encanta las relaciones de pareja. El hecho de compartir aficiones y pasiones, involucrarse en sus vidas y conocerse de pies a cabeza. Yo no soy celoso y mucho menos posesivo, me gusta también que cada uno tenga su espacio y naturalmente el nuestro. Siempre digo que lo esencial es confiar mutuamente e ir juntos por el mismo sendero apoyándose y sonriendo.
Por eso no me apetecen amores inmediatos. Esa onda de conocer a alguien, besarnos y tener sexo para al día siguiente no ser nadie, no va conmigo. Disfruto hacer el amor y acurrucarme a su lado para dormir juntos y tenerla al despertar llevando una cálida vida de pareja, que nunca será monótona porque habrán emociones e imaginación.
Esa es la segunda razón por la cual no sería infiel, lo tendría todo a mi lado, no necesito a nadie. Y si algo se ausenta, se conversa. Creo solemnemente que la comunicación es básica. A mí dime todas tus inquietudes que haré todo por mejorarlas.
Soy alguien que está para sumar y espero lo mismo, los asuntos de celos, desconfianza, mentiras y aires absurdos de misterio son para inmaduros. Esto va para adelante que el amor entusiasma.
Me gustan las relaciones de pareja por eso acostumbro a dar toda mi mitad y no cambio, soy un escritor romántico y detallista, honesto y con buen humor todo el tiempo. Solo mejoro. Bueno ¿Empezamos?
Por eso no me apetecen amores inmediatos. Esa onda de conocer a alguien, besarnos y tener sexo para al día siguiente no ser nadie, no va conmigo. Disfruto hacer el amor y acurrucarme a su lado para dormir juntos y tenerla al despertar llevando una cálida vida de pareja, que nunca será monótona porque habrán emociones e imaginación.
Esa es la segunda razón por la cual no sería infiel, lo tendría todo a mi lado, no necesito a nadie. Y si algo se ausenta, se conversa. Creo solemnemente que la comunicación es básica. A mí dime todas tus inquietudes que haré todo por mejorarlas.
Soy alguien que está para sumar y espero lo mismo, los asuntos de celos, desconfianza, mentiras y aires absurdos de misterio son para inmaduros. Esto va para adelante que el amor entusiasma.
Me gustan las relaciones de pareja por eso acostumbro a dar toda mi mitad y no cambio, soy un escritor romántico y detallista, honesto y con buen humor todo el tiempo. Solo mejoro. Bueno ¿Empezamos?
Sin mover un solo dedo.
¿Y ahora qué piensas hacer?
Vengarme.
¿De qué manera?
Sin mover un solo dedo.
¿Cómo se realiza eso?
De la siguiente manera:
Cuando le pregunte, ¿Qué libro has leído? Seguramente responderá: Uno que otro en tiempo de colegio y por obligación. Ah, ¿Cuentan las revistas que te ofrecen en las barberías? Cuando quiera conversar de otro tema que no fuera fútbol, ¿De qué le va a hablar? Dudo muchísimo que acerca de mitología, secretos del universo, guerras mundiales, debatir sobre situaciones que podrían llegar a suceder y las viste en Discovery o Nat Geo. Me resulta gracioso imaginar que le preguntan, ¿Cuál es la capital de Alemania? Seguramente este sujeto diría, Hamburgo. Te aseguro que desconocería las capitales sudamericanas.
Además, aparte de no leer y no mirar buenos canales en cable, ¿Se interesará por la naturaleza y animales? Te apuesto que arroja los desperdicios al suelo como un ignorante cualquiera que abre la envoltura y la lanza sin importarle nada. De repente y hasta escupe y le silba a las muchachas de trasero enorme.
No ha tener sensibilidad para el cariño por los animales, debe de ser de esos sujetos desinteresados por temas afines y dedicados a la destrucción y autodestrucción.
Es posible que vayan a una reunión y alguien en son de broma, pregunte: ¿Quién fue mejor Muhammad Ali o Cassius Clay? Yo, desconozco del todo acerca del boxeo; pero sabría reír ante dicha pregunta cómica.
Me causa gracia imaginarlo viendo esas series televisivas como Esto es guerra o Al fondo hay sitio en lugar de adentrarse en canales culturales. ¿Sabría hablar de temas más allá de los habituales? Tal vez, filosofía. Mencionar frases de Platón o Sócrates. Lo dudo plenamente, si afirma no leer, lo desconoce todo.
Este sería mi momento predilecto. El tipo le escribe un mensaje de la siguiente manera: Ola amorrsh. Te kiero mucho. YLS.
Ambos silencian, es un luto para los diccionarios muertos.
Después de una risotada, continua hablando: Te imaginas leyendo sus mensajes de texto, en los que seguramente dice: Bebita, mañana nos vemos. TQM
¿Por qué esa abreviatura?
No lo sé, según creo, significa, te quiero mucho; aunque el sujeto lo escribiría, te kiero muito.
Probablemente su léxico sería muy pobre. Además de estar repleto de palabras coloquiales, diría, seguramente, barbarismos tales como, sube arriba, sal afuera, etc.
Yo creo que estas exagerando.
Si escribe así, debe hablar igual.
Nuevamente se echan a reír.
Al terminar las frases agregaría ese ordinario “pe”.
Ni que decir de su nivel cultural ante la sociedad, debe ser un don nadie sin argumentos ni facha para vestir.
No como tú.
Obvio. ¿Ves mis muñecas? ¿Observas mis ropas?
Ambos sonríen.
Para culminar, no va a llevarla a cenar a un buen restaurante y va a tener que lidiar con los sujetos de su calaña en el rincón de los agachados.
Se echan a reír con algarabía.
Por eso, mi hermano, te digo que me voy a vengar sin mover un dedo.
Y yo te doy toda la razón, responde el tipo del espejo.
Vengarme.
¿De qué manera?
Sin mover un solo dedo.
¿Cómo se realiza eso?
De la siguiente manera:
Cuando le pregunte, ¿Qué libro has leído? Seguramente responderá: Uno que otro en tiempo de colegio y por obligación. Ah, ¿Cuentan las revistas que te ofrecen en las barberías? Cuando quiera conversar de otro tema que no fuera fútbol, ¿De qué le va a hablar? Dudo muchísimo que acerca de mitología, secretos del universo, guerras mundiales, debatir sobre situaciones que podrían llegar a suceder y las viste en Discovery o Nat Geo. Me resulta gracioso imaginar que le preguntan, ¿Cuál es la capital de Alemania? Seguramente este sujeto diría, Hamburgo. Te aseguro que desconocería las capitales sudamericanas.
Además, aparte de no leer y no mirar buenos canales en cable, ¿Se interesará por la naturaleza y animales? Te apuesto que arroja los desperdicios al suelo como un ignorante cualquiera que abre la envoltura y la lanza sin importarle nada. De repente y hasta escupe y le silba a las muchachas de trasero enorme.
No ha tener sensibilidad para el cariño por los animales, debe de ser de esos sujetos desinteresados por temas afines y dedicados a la destrucción y autodestrucción.
Es posible que vayan a una reunión y alguien en son de broma, pregunte: ¿Quién fue mejor Muhammad Ali o Cassius Clay? Yo, desconozco del todo acerca del boxeo; pero sabría reír ante dicha pregunta cómica.
Me causa gracia imaginarlo viendo esas series televisivas como Esto es guerra o Al fondo hay sitio en lugar de adentrarse en canales culturales. ¿Sabría hablar de temas más allá de los habituales? Tal vez, filosofía. Mencionar frases de Platón o Sócrates. Lo dudo plenamente, si afirma no leer, lo desconoce todo.
Este sería mi momento predilecto. El tipo le escribe un mensaje de la siguiente manera: Ola amorrsh. Te kiero mucho. YLS.
Ambos silencian, es un luto para los diccionarios muertos.
Después de una risotada, continua hablando: Te imaginas leyendo sus mensajes de texto, en los que seguramente dice: Bebita, mañana nos vemos. TQM
¿Por qué esa abreviatura?
No lo sé, según creo, significa, te quiero mucho; aunque el sujeto lo escribiría, te kiero muito.
Probablemente su léxico sería muy pobre. Además de estar repleto de palabras coloquiales, diría, seguramente, barbarismos tales como, sube arriba, sal afuera, etc.
Yo creo que estas exagerando.
Si escribe así, debe hablar igual.
Nuevamente se echan a reír.
Al terminar las frases agregaría ese ordinario “pe”.
Ni que decir de su nivel cultural ante la sociedad, debe ser un don nadie sin argumentos ni facha para vestir.
No como tú.
Obvio. ¿Ves mis muñecas? ¿Observas mis ropas?
Ambos sonríen.
Para culminar, no va a llevarla a cenar a un buen restaurante y va a tener que lidiar con los sujetos de su calaña en el rincón de los agachados.
Se echan a reír con algarabía.
Por eso, mi hermano, te digo que me voy a vengar sin mover un dedo.
Y yo te doy toda la razón, responde el tipo del espejo.
Fin
Una situación graciosa
- Cuando ves por mera casualidad que el chico que sale con una de tus ex parejas le escribe en el muro: Sabes bien que te kiero mucho chikita. YLS.
Mis libros, autores favoritos, diccionarios y yo nos revolcamos de la risa.
lunes, 14 de diciembre de 2015
La habitación
- ¿Qué habrá pasado por su cabeza cuando vino a verme? ¿Creyó que le daría un abrazo y luego diría que sea feliz? Explota en carcajadas en ese momento. Luego, enciende un cigarrillo.
Camina por la casa al tiempo que arroja bocanadas de humo.
Todo es un desastre, piensa mientras busca un limpiador en la cocina. Debimos habernos quedado a la sala, he arruinado por completo mi habitación, piensa en voz alta. Lanza el cigarrillo al suelo y se apaga con la sustancia roja.
Voy a tener que tirar a esta mierda a algún lado, desde que no cogemos se ha vuelto bien pesada. Va a hacer una tarea compleja.
Quita el edredón y las sábanas para que ayuden a ocultar, en ese momento, escucha el sonido del timbre.
Espérame un momento, no te vayas a ir. Sonríe y mientras avanza va acomodándose el cabello. Ve por el orificio de la puerta reconociendo al sujeto de uniforme de banco estatal, delgado, peinado raya al lado y cara de baboso.
Hola, ¿Qué te trae por aquí? Le pregunta con una sorpresiva amabilidad. Hola, disculpa la molestia, dice educadamente.
Me asombra que ahora seas educado, lástima que no lo hayas sido cuando intentaste seducir a mi esposa. El tipo agacha la cabeza y luego lo mira muy serio para aclarar, no he venido a hablar de eso; pero Carla, sí. ¿Ella está en la sala? ¿Puedo pasar a recogerla o puedes llamarla?
Cierto, vino a verme. Justo habíamos terminado nuestra charla, ahora se encuentra en el baño. ¿Quieres pasar a esperarla o prefieres que yo la llame? ¡No! Prefiero entrar y esperar. Pasa, no te avergüences, al fin y al cabo, ya conoces mi casa. Entraste muchas veces como amigo y ahora lo haces como… Pues, un traidor.
Por favor, somos adultos. Carla me convenció que viniera a recogerla y de pasada hablara contigo. ¿Por qué no lo hiciste antes? ¿Por qué no quisiste charlar cuando seducías a mi esposa en las fiestas las que te invité? Eso hubiera sido de hombres. Esto que haces ahora es de insectos.
Entrelaza sus manos al tiempo que encorva el cuerpo, se encuentra sentado sobre un mueble y aclara con frialdad: Lo siento, a veces estas situaciones se dan, bien te dijo ella, uno no manda en el corazón.
Antes que el dueño de la casa dijera algo, el sujeto añadió: No te pido que volvamos a ser amigos, solo que nos entiendas.
Sonríe y antes de decir algo, comenta: ¿Puedo encender un cigarrillo? Asiente con la cabeza el otro sujeto. Prende uno y se recuesta sobre el espaldar.
Luego, dice: Yo los entiendo claramente, par de ratas, se juntaron en mi casa, hicieron de las suyas a mis espaldas y después tienen el descaro de hablarme con frescura.
Por favor, no te comportes de ese modo. En fin, sabía que esto estaba demás. ¡Carla, vamos! ¿Carla? ¿Me escuchas? ¡Vámonos de acá! Le dije que era mala idea, que tú no ibas a entendernos.
Empieza a soltar una risotada para después decir, ella no te va a escuchar. El tipo no entiende el significado de esa frase. Entonces, se levanta y avanza con rapidez en busca de su novia, la ex esposa del tipo que tiene al frente, quien alguna vez fue su amigo.
Carla, ¿Carla, donde estas?, ¿Carla? Comienza a buscar hasta llegar a la habitación y observar anonadado el cadáver mutilado de su chica.
“En el corazón nadie manda” escucha decir a su ex amigo, voltea y recibe un golpe que lo derriba.
Despierta con el humo del cigarrillo, se encuentra amarrado a una silla y al frente su ex amigo le muestra una sonrisa.
¿Qué mierda hiciste? ¡Estás totalmente loco! ¿Yo?, ¿Yo estoy loco? ¿Creen que pueden arruinar mi vida y luego regresar para decirme toda esta basura? Empieza a reír desenfrenadamente.
Quisiera seguir hablando contigo; pero no mereces mis argumentos, eres basura. Lo baña de gasolina por todo el cuerpo, da una piteada al cigarrillo y añade, adiós viejo amigo.
Cierra la puerta de dicha habitación y mientras camina hacia la puerta se dice así mismo: Ahora sí que arruiné mi habitación. Empieza a reír en ese momento, cierra la puerta de la casa, sube a su auto y se marcha.
Fin
Camina por la casa al tiempo que arroja bocanadas de humo.
Todo es un desastre, piensa mientras busca un limpiador en la cocina. Debimos habernos quedado a la sala, he arruinado por completo mi habitación, piensa en voz alta. Lanza el cigarrillo al suelo y se apaga con la sustancia roja.
Voy a tener que tirar a esta mierda a algún lado, desde que no cogemos se ha vuelto bien pesada. Va a hacer una tarea compleja.
Quita el edredón y las sábanas para que ayuden a ocultar, en ese momento, escucha el sonido del timbre.
Espérame un momento, no te vayas a ir. Sonríe y mientras avanza va acomodándose el cabello. Ve por el orificio de la puerta reconociendo al sujeto de uniforme de banco estatal, delgado, peinado raya al lado y cara de baboso.
Hola, ¿Qué te trae por aquí? Le pregunta con una sorpresiva amabilidad. Hola, disculpa la molestia, dice educadamente.
Me asombra que ahora seas educado, lástima que no lo hayas sido cuando intentaste seducir a mi esposa. El tipo agacha la cabeza y luego lo mira muy serio para aclarar, no he venido a hablar de eso; pero Carla, sí. ¿Ella está en la sala? ¿Puedo pasar a recogerla o puedes llamarla?
Cierto, vino a verme. Justo habíamos terminado nuestra charla, ahora se encuentra en el baño. ¿Quieres pasar a esperarla o prefieres que yo la llame? ¡No! Prefiero entrar y esperar. Pasa, no te avergüences, al fin y al cabo, ya conoces mi casa. Entraste muchas veces como amigo y ahora lo haces como… Pues, un traidor.
Por favor, somos adultos. Carla me convenció que viniera a recogerla y de pasada hablara contigo. ¿Por qué no lo hiciste antes? ¿Por qué no quisiste charlar cuando seducías a mi esposa en las fiestas las que te invité? Eso hubiera sido de hombres. Esto que haces ahora es de insectos.
Entrelaza sus manos al tiempo que encorva el cuerpo, se encuentra sentado sobre un mueble y aclara con frialdad: Lo siento, a veces estas situaciones se dan, bien te dijo ella, uno no manda en el corazón.
Antes que el dueño de la casa dijera algo, el sujeto añadió: No te pido que volvamos a ser amigos, solo que nos entiendas.
Sonríe y antes de decir algo, comenta: ¿Puedo encender un cigarrillo? Asiente con la cabeza el otro sujeto. Prende uno y se recuesta sobre el espaldar.
Luego, dice: Yo los entiendo claramente, par de ratas, se juntaron en mi casa, hicieron de las suyas a mis espaldas y después tienen el descaro de hablarme con frescura.
Por favor, no te comportes de ese modo. En fin, sabía que esto estaba demás. ¡Carla, vamos! ¿Carla? ¿Me escuchas? ¡Vámonos de acá! Le dije que era mala idea, que tú no ibas a entendernos.
Empieza a soltar una risotada para después decir, ella no te va a escuchar. El tipo no entiende el significado de esa frase. Entonces, se levanta y avanza con rapidez en busca de su novia, la ex esposa del tipo que tiene al frente, quien alguna vez fue su amigo.
Carla, ¿Carla, donde estas?, ¿Carla? Comienza a buscar hasta llegar a la habitación y observar anonadado el cadáver mutilado de su chica.
“En el corazón nadie manda” escucha decir a su ex amigo, voltea y recibe un golpe que lo derriba.
Despierta con el humo del cigarrillo, se encuentra amarrado a una silla y al frente su ex amigo le muestra una sonrisa.
¿Qué mierda hiciste? ¡Estás totalmente loco! ¿Yo?, ¿Yo estoy loco? ¿Creen que pueden arruinar mi vida y luego regresar para decirme toda esta basura? Empieza a reír desenfrenadamente.
Quisiera seguir hablando contigo; pero no mereces mis argumentos, eres basura. Lo baña de gasolina por todo el cuerpo, da una piteada al cigarrillo y añade, adiós viejo amigo.
Cierra la puerta de dicha habitación y mientras camina hacia la puerta se dice así mismo: Ahora sí que arruiné mi habitación. Empieza a reír en ese momento, cierra la puerta de la casa, sube a su auto y se marcha.
Fin
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