Mi nuevo libro

Mi nuevo libro
Puedes pedirlo al WhatsApp +51 987774365

lunes, 30 de julio de 2018

Cuando ella quiera

- ¿Qué vas a hacer cuando quiera ser escritora? ¿Qué vas a decirle cuando quiera dejar el trabajo de oficina por dedicarse a la literatura? ¿Cómo piensas actuar cuando vaya por el rumbo recolectando sus propias historias? Pregunta mi vieja de modo amigable, sensato y hasta espontaneo.
Yo la miro, ella lee El principito regada en la alfombra de la sala, atenta y emocionada y entonces le devuelto la mirada a mi madre para responder: Haré lo mismo que hicieron conmigo.
Bry, crecen rápido, disfruta el momento, porque un día te van a decir: Papi, este tipo de cabello largo con moño, chaqueta de cuero, escritor publicado y sonrisita de galán, es mi novio.
¡No, todo menos eso, por favor! Le dije eufórico y tembloroso.
Ella sonrió y se fue a preparar la limonada.
Me recosté a su lado en la alfombra, me vio, sonrió, quedó enganchada en el hombro y añadió, ¿leemos juntos?
Que el tiempo nunca pase, por favor, pensé en ese momento.




Fin

No estoy solo

- Siempre hay alguien esperando por mí. Por eso no puedo alejarme mucho ni empezar sin antes pensar en quien me abrirá sus brazos cuando vuelva.
Yo ya no soy yo al cien por cien, sino gran parte de otra persona y un poco de mí que es para escribir.
Si no ando por la vida en busca de historietas, es que prefiero no involucrar a quienes temen la parte que no doy a conocer con rapidez. Comprendo que no andes preparada, por eso te dejo una nota y me voy, no quiero arriesgar a quien guarda en sueños mi presencia, por un acto nocturno o tal vez, algo que tenga futuro y todavía no estés lista para asimilar.
Lamento algunos sucesos, pero es que, ya mi vida no me pertenece. Yo ya soy de otra esencia y aunque pequeña se come el universo con facilidad. Y con mantequilla encima.
Entonces, por el momento, no estoy a la deriva ni tampoco con ancla en mano, solo voy por allí y por allá en busca de satisfacciones momentáneas hasta que esa esencia con corazón de gigante sepa quien también podrá resguardarla en brazos.





Fin

martes, 24 de julio de 2018

Soy de ti

- Siempre hay alguien esperando por mí. Por eso no puedo alejarme mucho ni empezar sin antes pensar en quien me abrirá sus brazos cuando vuelva.
Yo ya no soy yo al cien por cien, sino gran parte de otra persona y un poco de mí que es para escribir.
Si no ando por la vida en busca de historietas, es que prefiero no involucrar a quienes temen la parte que no doy a conocer con rapidez. Comprendo que no andes preparada, por eso te dejo una nota y me voy, no quiero arriesgar a quien guarda en sueños mi presencia, por un acto nocturno o tal vez, algo que tenga futuro y todavía no estés lista para asimilar.
Lamento algunos sucesos, pero es que, ya mi vida no me pertenece. Yo ya soy de otra esencia y aunque pequeña se come el universo con facilidad. Y con mantequilla encima.
Entonces, por el momento, no estoy a la deriva ni tampoco con ancla en mano, solo voy por allí y por allá en busca de satisfacciones momentáneas hasta que esa esencia con corazón de gigante sepa quien también podrá resguardarla en brazos.






Fin

sábado, 21 de julio de 2018

Mi edad

- Muchas veces me preguntan, ¿Cuántos años tienes? Yo disfruto siendo ambiguo, lanzo números falsos y devuelvo preguntas. Ellas ponen cifras que me causan gracia, a veces pienso en lo que hacía durante ese tiempo, por ejemplo, hoy alguien me tildó de 25 años y yo pensé en lo que andaba haciendo durante ese tiempo y la otra vez me dieron 27 y estuve recordando ese momento. Es curioso, difícilmente le atinan a mi edad, que de hecho, es importante. Pues, estoy en un asunto de mi vida donde los años empiezan a pesar. ¿Cómo es eso? La resaca dura más tiempo del debido, me despierto hecho mierda, un desastre de persona en la cama y rogando para que alguien venga a cuidarme, darme besitos y abrazos, prepararme un jugo, quedarse a dormir conmigo y hacerme el amor. Ando en el tiempo en que muchas cosas me valen madre y hago lo que me venga en gana (de hecho, lo he desarrollado por muchos años; pero hoy más que nunca) y estoy en ese punto de mi vida donde deseo tanto la estabilidad emocional y sentimental, es decir; quedarme con alguien por siempre. Claro, ese por siempre, tiene algo de romanticismo; pero más de realismo, o sea, quiero una sociedad amorosa real, algo tangible, llena de soluciones y caminos que se construyan de a poco. Una relación madura.
Mi edad define mi momento, de hecho, uno grande, lleno de cosas que he logrado, que disfruto, que tengo y que gozo a todo instante, es un tiempo en el que adoro estar, porque soy jodidamente feliz con todo lo cosechado a mis miles de años actuales.
En tanto, lejos de mis vínculos personales y las edades, ¿Cuántos años tengo? Es gracioso porque es algo tan simple, básico y hasta bobo; pero me he llevado a un texto de una cara para ejercitar las manos y luego poder envolverme en la novela. Como adoro cuando de la nada salen los fucking textos. Es natural.
Ah, cierto, tengo treinta y tantos años.



Fin

Ella

- Ella interrumpió mi vida haciendo que la literatura tenga su sentido. 
Añadió un motivo a mi sonrisa dibujada desde antaño y le dio razones al cuerpo para levantarse por las mañanas.
Se llevó mi mirada el día en que la vi y parte de mi corazón hasta donde la vida la lleve.
Yo me quedo sin letras para intentar describir su belleza y contemplo sus quehaceres como un artista frente a su obra maestra.
Le cuento mi vida pasada como sucesos extraordinarios y ella me escucha con una sonrisa preciosa y las manos cobijando su rostro, la contemplo y me inspiro, la trama se afianza como su emoción y mi motivación crece cuando vuelve a sonreír y aunque nadie adora los finales, sabemos que siempre habrá un nuevo cuento.
Es mi santo grial.
La sujeto de la mano y avanzamos como sorteando nubes y haciendo de la vida nuestra historia, la misma que escribo mientras duerme.
Me ha atrapado ahora y por siempre, mi doncella de esta y mil otras vidas.





Fin

jueves, 19 de julio de 2018

Lados de lados

- ¿Sabes qué necesito? Una borrachera de amnesia. No ser el mismo por un rato, entrar en un hoyo negro y permanecer en su laberinto, perderme por un tiempo corto pero que se sienta perpetuo. Alejarme de mis emociones, sentimientos y no pensamientos, a esos los quiero siempre. No tomar decisiones ni tener la responsabilidad de escribir, que sea como antes, un pasatiempo de domingo con resaca. No buscar el equilibrio, tampoco recordarlo, ni siquiera trabajar por la estabilidad que más me importa, la emocional, tan solo sentirme como en una bañera de agua tibia y quedarme con los ojos cerrados hasta que mi piel envejezca.
Añorar la nada, mi cama y la luz semi apagada, nublado, no bloqueado, inspirado en sentido innecesario, sin la ansiedad por escribir que llevo todo el rato, tal cual como tener relaciones sexuales, vociferar un palabreo gracioso y absurdo, contarme un chiste de antaño y reír sin preocupaciones ni consecuencias, sin motivos ni razones, porque en fin, porque sí, porque es, porque ya. No tener tu cuerpo ni tu ausencia, ni tus besos ni tu intimidad, tan solo un recuerdo imaginario de un vago futuro en donde sabré que te voy a hallar y sabremos desarrollar lo mejor de nuestras vidas en pro de un romance esplendido y tenerlo como una noción lógica, como quien dice que mañana es mañana. Así de fácil. Una habitación cálida, yo en completa soledad, una puerta sin candados, afuera ausencia, no gritos, ni escritos, tampoco literatura ni espacio, solo mis pensamientos y mi cuerpo cayendo lentamente en un abismo eterno que se asemeja a mi relajo en la bañera -de veinte minutos diarios- por la mañana, solo que esta vez no tenga que lidiar, al menos por otros veinte minutos que vuelvan a ser eternos, con todo lo que amerita ser yo en este presente (que por cierto, adoro) y del que a veces, como esta, por ejemplo, necesito tenerlo lejos de mí.




Fin

lunes, 16 de julio de 2018

Un día

- Un día me van a llamar y decir, ¿sabes? Ella ya no está.
Y en ese momento no voy a saber qué sucedió. Tampoco bastarán mis berrinches coléricos ante dioses creadores. 
Mis ideas fantásticas sobre dimensiones y mis delirios imaginarios sobre portales de tiempo no servirán. Le diré a adiós a la literatura, aunque siempre vuelva. Pensaré en no estar, en no hallarle un sentido, en odiarla por egoísta, en creer que pude hacer algo, lastimar mi persona con ideas absurdas, que debí estar, que debí ir, que debí llamarla, que debí decirle algo más; pero nada la va a traer.
Inevitablemente el tiempo va a pasar, yo seré otra persona, creceré y maduraré, tendré esto y el otro, ¿me volveré a enamorar? Quizá, tal vez y contaré mi historia a cuenta gotas y le voy a decir que estuve enamorado de alguien y no voy a terminar el relato y es posible que nunca sepa el fin y existe una gran opción de no saber qué hacer cuando el asunto amoroso siga un rumbo loable y hasta podría decirse que natural y seguramente lo cuestione y vuelvan mis miedos y dudas y piensa que volverá a suceder y cometa errores por temores y no sepa o no quiera enamorarme de lleno y le pida perdón en silencio por eso, por no poder amarla como lo hace conmigo y no pueda entender ni explicar mis terrores y quiera volver a ese tiempo de antaño; pero adore el actual y deba aceptar su partida y vivir el hoy aunque algo dentro me lo impida. Tendré confusiones y espero sacármelas de encima para amar, de nuevo, otra vez, quizá y tal vez, mejor o peor, que antes, que se yo. Amar al fin. Darme una oportunidad.
Pero para que nada de lo que descrito ocurra, pero que nada de lo que escribo viva, pero para que nada de lo que siento pase, quiero que entiendas que tu vida no te pertenece, que los problemas, se resuelven, que los amores grandiosos existen, que estamos aquí por razones que de repente no entendemos y lograremos asimilar como destino fabuloso y si entonces, a mí y a ti, nos ha tocado juntarnos, no es para que hagamos un desastre, sino para que salgamos adelante y avancemos con todo el poder de nuestro amor hasta el infinito.
Sujeta mi mano y sigamos juntos.
Ya no quiero temer, quiero amar hasta el fin.





Fin