Mi nuevo libro

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viernes, 10 de abril de 2026

Eterna noche de amor

De repente el tiempo nunca se detiene, el reloj sigue marcando y los sucesos en el exterior ocurriendo, puede que, incluso, la luna siga rotando y la lluvia surcando la ventana; pero, yo creo que cuando la observo, así, detenidamente al iris marrón en un matiz claro, puedo sentir que me fusiono con el amor, con ese amor que se levanta de mi interior y dirige su pasión directo a su corazón como una sublime retroalimentación, y entonces, proclamo seguro ante las pupilas que anhelo conquistar el mundo y sus lares teniéndola siempre al lado, y de ser mágico aun, de la mano sobre la cama, con las vistas profundas y los ecos del silencio hablando de amor rondando por la habitación como si se tratara de la atmosfera, o del aire, de aquello que no podemos tocar aunque siempre sentir, y sonreímos esclavos y víctimas, condenados voluntariamente a amarnos, y estiramos risas en gracias divinas, en palabras que salen y revolotean en el campo, en las brisas y las auras, resuenan como en un pabellón eterno, hablando, siempre hablando de un amor sincero y leal, puro y calmoso, así como lo han descrito los poetas que han intentado enamorarse por siempre; es que el amor que patentamos es tan real que pareciera como si la vida misma lo hubiera germinado, es decir; nos hubiera unido en pro de un destino celestial; yo quiero pensar que es una verdad, porque ningún amor es tan tangible y dulce como el nuestro, y pensar que estamos en los inicios, y yo que diría que, como siempre lo recalco, parecen siglos, y no solo siglos, sino milenios como si estuviéramos conectados desde almas que no tenían cuerpos, y en una espera que tuvo años en pausa y de pronto se anclan en un propio sentir. ¿Cómo es posible tanto amor? Puede querer saber un dios o un mortal; pero es que donde habitan dos corazones puros solo puede caber amor, y es lo que sentimos a diario y de noche, por siempre y al infinito como una secuela magníficamente rutinaria de hechos que pintamos a nuestro antojo, y creemos fuertemente que tendremos por siempre; entonces, la miro, bonita, de cabello suelto, de labios suaves y piel sinónima a la mía, tal cual, su vista atenta a mis ojos, y podemos cuajar en almas y corazones, tanto que a veces sobran palabras que definan lo que sentimos, porque las miradas lo dicen todo, absolutamente todo, en ese plano celestial mientras que nos echamos en la cama después de los romances y atinamos a clavarnos en vistas como ilustrados de un amor divino que quiso entregarnos la eternidad. Y la abrazo para saber que es una realidad, su cuerpo, su materia, su aroma y su calor, y puedo conocer su alma, y oír sus latidos, y así comprender todavía más que amarla es mi placer, eterno e infinito, intenso y sincero, que espero realizar por siempre, pues, amarla es mi voluntad más honesta y mi pasión más real.



Fin

miércoles, 8 de abril de 2026

Gracias a ti

 - Si la bondad tuviera nombre, tendría el tuyo; y sé que siempre hablas de la actitud contraria; pero a la vez entiendes que estoy hecho de otra materia, una que, disfruta de las bondades. Entonces, tal cual, somos a la medida. 

Y no solo como encajan los cuerpos, sino como las almas se funden, y si pretendo ser más profundo, diría que también se unen los latidos, y si quiero proyectarme en la realidad, confieso que, incluso las realidades se amoldan, ¿comprendes cómo es que la verdad nos protege? Así nos acercamos al destino a pesar que el destino seamos nosotros a diario y de noche, a pesar que el destino sea el instante en que vivimos y sentimos, que, podemos estar eternamente enamorados, ¿lo asimilas? La eternidad en amor, el infinito en pasión, las manos unidas, las pieles mezcladas y los corazones frenéticos, ¿es que acaso tanto amor puede ser real? Sonríe, es una verdad; y tú la creas, la inventas y la recreas; por tu bondad, por tu causa, por tu ser, incluso, por tu aroma, aunque sea nuevo; pero yo también hablo del aroma de tu aura. 

Y sí, puedo reconocerlo, puedo saberlo, puedo entenderlo y puedo describirlo aunque la palabra describir sea un limitante; pero estoy hecho de palabras, y quiero que sepas que, no todas son reales, pues únicamente las que son para ti (como estas) las sientes como golpes suaves en el corazón, hierven en tu alma, son la candela en tu interior, el galope de un amor que remueve tus interiores y se inventan sonrisas, se crean suspiros y se proyectan las ilusiones más sublimes; por eso, estas palabras son tangibles y contundentes a pesar que suenan bonitas y amorosas, es que el amor más grande se expresa de dos enormes formas, en palabras y en acciones, y yo adoro que ambas sean equitativas porque soy escritor y porque soy inventor, y puedo un día llevarte las flores del jardín celestial y otras veces hablarte de un amor salido de una mente enamorada. Pues, si no fuera por tu bondad, yo no podría estar tan enamorado de ti, y si no fuera por tu sonrisa, yo no podría estar estirando risas, y si no fuera por tu cuerpo, yo no estaría obsesionado (puedes reír) y si no fuera por tu corazón, yo no te habría amado, y si no fuera por ti, en existencia, no me imagino coincidiendo con otra persona. 

No, no puedo –ni podría- fijar mi vista, el iris, en alguien que no tenga tu cabello suelto que me encanta y excita; no, no puedo entregarme a alguien que no tenga tu cuerpo, porque lo amo y lo atesoro, y enloquezco de tenerte. No, no puedo amar a alguien que no seas tú, porque en ti, -y voy a pecar de cursi- encuentro todos los matices que yo necesito, es como una búsqueda, amor; una búsqueda que acaba en ti, en tu alma y tu corazón fundiéndose con los míos, ¿lo entiendes? Es cuestión de destino, de entender que estamos benditamente condenados a amarnos por siempre; y gracias a tus detalles, a la composición de tus alimentos tan divertidos como ricos, a tu risa espontánea y tus preguntas curiosas, a tu sonrisa y risa, a tu mirada tierna y a tus formas de decir o preguntar, a tus ideas particulares y a los kilómetros que entramos en sintonía, a ir muy arriba o circundar otras líneas, a estar rozando las nubes o atajar brisas en neblina, a las madrugadas y a las noches, a las albas y al hecho de ganarle día, es toda tu causa, tu don y, ¿sabes? Tu virtud, porque puedo entender que si hemos llegado aquí y estamos tan enamorados como lo sentimos y soy vital como lo dices, es porque todo ha jugado en pro de este suceso, y sí, incluso dioses, caminos y etc. nos llevan mágicamente aquí.

Es por ti, por tu bondad, tus milagros, tu gracia y tus afectos, porque el destino, yo, la vida y los sueños son una realidad, una inmortalidad y un placer de poder sentir con el aire de un amor puro y sano que nos rodea.


Fin

martes, 7 de abril de 2026

Deudas VS Sueños

Hacer el amor es una de esas pasiones en las que insisto no querer acabar jamás siempre y cuando se trate de la persona correcta a mi lado para no querer escapar en pudor. Las pieles unidas y los corazones latiendo a mil, intercambiando palabras de deseo, anhelos desesperados que no quieren contenerse y cantos al amor en frases cortas que definen lo que sentimos. Placeres finales que culminan en sonrisas y abrazos que tejen lo que las almas inventan, todo a medida de un tiempo que resulta eterno hasta que el acto divino culmina; y, de pronto, azota el día o la noche, y a veces un despertador sonando y sonando.

Eran las ocho de la mañana, el sueño había sido tan idóneo que no quise despertar; aunque retornar al letargo para atraparlo podría ser contraproducente, porque ha pasado que al volver al sueño solo se generan distorsiones del mismo; entonces, recojo el celular para comprobar que estoy vivo; aunque si morir es estar haciendo el amor por toda la eternidad, saben que preferiría. La cantidad de mensajes se asemeja a un evangelio y en lugar de amén se escribe dinero como si naturalmente fuera un reemplazo correcto.

Zaqueo es quien pregunta sobre un pago necesario para dentro de dos días; el Zaqueo segundo insiste en un pago inmediato que debió darse hace tres días, el Zaqueo tercero comenta que llevo meses con la misma deuda.

Los leo detenidamente y les clavo el visto más grande del mundo porque acabo de despertar de un maravilloso sueño y no necesito enfermar a la mente con tales, no solo aburridas, sino realistas, nociones, pues, a veces solo quiero vivir en una fantasía.

De pronto, en otro mensaje, un Zaqueo cuarto comenta sobre el pago de una junta, de esas en donde un séquito de personas que no se conocen, algunas totalmente inescrupulosas y otras de buenas intenciones, se reúnen en un formato de ida y vuelta para juntar dinero y repartírselo entre todos en una fecha acordada según una rifa. Todo bajo la supervisión de un ente serio y moralista, el cual, en ocasiones he sido yo; pero debido a mi alejamiento tuve que dárselo a otra persona, quien me recuerda el número en el que estamos y los respectivos pagos que faltan.

Para entonces, andaba sometido al entretenimiento barato, el Instagram para mirar las estupideces de la gente y en especial el Facebook de un conocido, quien, suele ser catalogado como el tipo más intenso del mundo, poniendo incluso los tatuajes de su novia y él en el antebrazo como portada. Cada quien con su nota, diría alguien; pero yo entro para divertirme. Para reírme un rato. Para leer los comentarios entre ellos tan llenos de una miel pasada, de una dulzura agria y soeces que deberían ser prohibidas; pero se vuelven adictivas para la carcajada.

Me saca del entorno de gracia una llamada de un número no registrado, el cual, a primera instancia no contesto; pero persiste en intensidad hasta que logro responder. Me habla una voz automática hablándome de una deuda.

Pasa la semana santa y todos vuelven a ser demonios, reflexiono siempre con una sonrisa.

Para entonces, ya me ando colocando la ropa, una polo frágil y un short suave para entonar en casa, bajar a servir el café y de repente prepararme un pan con palta; pero mientras aquello ocurre, entra otra llamada, se trata de alguien a quien no puedo evitar –por más que lo desee- y a medida que voy comiendo ando escuchando lo que tiene que decirme con una seriedad implantada y superpuesta comentando acerca de ciertos pagos necesarios de la escuela, la alimentación y tales otros factores de los cuales con voluntad y maestría me hago cargo.

Mi respuesta asertiva y clara la deja tranquila. Toma corriente de otro tema y yo sigo comiendo porque me he levantado con hambre debido a que estoy evitando las cenas.

Una vez terminado el desayuno, y tras tres tazas de café ingestas, puedo comenzar a suplantar mi identidad de autor a una de contador, así que a medida que abro la aplicación bancaria, también abro el Excel para ir ordenando la faena de pagos de fin de mes por si un día me pongo delante de un juez.

 Destripado, invierto mi tiempo en una siguiente taza de café; pero, la sensación de paz sin recibir mensajes ni llamadas me hace sentir en una gloriosa armonía.

Como una vez dijo mi abuela: El dinero le sirve más a los demás.

Y la educación es la mayor inversión.

 Pero… el café, querida abuela, no tiene precio.

 

 

Fin

viernes, 3 de abril de 2026

Dormir contigo

Acumulan glaciares de amor nuestras manos juntas.

Resguardamos el sueño donde vivimos bajo un mismo cielo.

Las ilusiones conjugan anhelos que descansan al lado.

Y aunque nacen versos, se dictan en suspiros.

Cuando duermo contigo, el mundo calla.

Silencia el exterior y se amplía la fantasía en dos mentes que

viven conectadas.

 

Luces de tus ojos al despertar son las auroras de tu alma.

La vida se inicia contigo al alba.

Y los gorriones cantan sobre un amor que vieron

mientras arriban a su destino

y nos notaron en un beso

y nos miraron en un abrazo

y quisieron detenerse

pero se fueron en suspiros.

 

Invade el amor en la atmosfera cuando me acuesto a tu lado.

Crecen oraciones de amor en mi cabeza.

Y las arrojo a tu alma cuando te sujeto de la mano

mirando el iris enamorado que es capaz de mirarme

y así conocer mis emociones revoltosas

por querer ser liberadas y conducitas a ti

en la calidez de un amor sincero.

 

Cae la luna y sueltan las palabras.

Los te amo rebalsan como gotas en lluvia.

Y las sonrisas emergen desde un corazón encantado.

Cae la luna y se liberan los versos.

Los te amo se adueñan del momento.

Y el aire es el amor en su locura.

 

Inicia el mundo cuando abres la vista y tu iris de amor se refleja.

Tu canto es el primero que escucha mi vida.

Tus caricias los deseos de mi anatomía.

Tu paz me la regalas por siempre.

Y este amor es de ti en flores de paz y pasión.


Amor es el don que yace en mi ser por ti.

Amor es el verso que concede mi vida por ti.

Amor es el regalo que te doy a diario.

Amor soy yo enamorado de ti. 


Tangentes I

Mi hijo tiene más fiestas que yo, y en otra contraparte resulta ser más social que su padre. Presiento que lo heredó de su abuela, la idea se reproduce cuando lo observo jugar y colaborar con otros niños de distinta edad, en donde se acopla a la dinámica con facilidad y se entretiene al tiempo que una señora de blusa verde y anteojos me platica en una duda común, ¿Cuántos años tiene el pequeño? Tres, respondo veloz siempre con la mirada en, efectivamente, el pequeño, porque no sabes cuándo puede estar en otro sitio. Ella asiente y comenta, no es su primera vez, ¿verdad? Yo sonrío sin querer contar que hemos llegado de otra fiesta, una en donde no quiso quedarse más tiempo, a diferencia del sitio presente, en donde juega alocadamente. Va a más fiestas que yo, respondí con cierto humor. Esta mujer, con otra mujer al lado, de repente su familiar o amiga, sonríe y añade, a pesar que di por finalizada la charla, son otros tiempos, ¿no? Ya no podemos ni siquiera salir a juerguear. Esa palabra, pienso, ¿hace cuánto tiempo que no la escucho?

Cuando estaba en la universidad, una de mis maestras favoritas era una anciana de unos ochenta años, quien, no sé porque enseñaba en lugar de estar reposando; pero recuerdo que una vez en el estacionamiento, aparcamos de forma curiosa en lados paralelos, y fue allí cuando le consulté por un cuento que escribí y que ante el grupo de treinta había tildado como raro. Es decir; me dijo: ‘Es un cuento raro’.

Fue extraño que esta mujer de verde, porque nunca quise saber su nombre, me hablara tan fluidamente cuando yo quería solamente enfocarme en apoyar a mi hijo con su dinámica debido a que los niños grandes, a veces en su frenesí, se alocaban con los objetos de una piscina llena de los mismos más bolitas tipo canicas que usaban para afianzar el lúdico. Yo no entendí el tipo de juego; pero mi hijo quería rellenar un barril de juguete con tales bolitas de un material particularmente suave, así que lo apoyaba con algunas y sentía como esta señora de unos cuarenta y tantos, casi cincuenta, me miraba la nuca, -espero que no evidenciando una pelada- porque en ocasiones he mencionado que el día que me vuelva calvo, estaré muerto. Y, a pesar de verme jugar con el niño, agrupaba comentarios sutiles, tales como: ¿Son amigos de Isabel?, ¿De dónde?, ¿Del trabajo? Y yo siendo un hombre educado y políticamente correcto le respondía: No, de la universidad; aunque estudiamos carreras distintas. Y, dime, ¿eres single dad? Procuró saber.

¿Qué es un cuento raro? Es un relato que no tiene sentido, fue lo que me dijo la profesora. Pero; no significa que no fuera entretenido. Y es lo importante del relato, mantener al lector enganchado y derribarlo al piso de un golpazo. Hubo una sonrisa de su parte, también otra mía, y se adentró en el auto.

Había ido a Chile en soledad a conocer Santiago y sus paralelos; allí me encontré con una amiga de nombre Carolina, habíamos terminado la escuela juntos y separados en el siguiente verano. Jamás fuimos afines, ella iba por un lado y yo por otro; pero hablábamos bastante, sobre todo de asuntos paranormales, de esos que ahora abundan en internet; pero que en entonces valían más por el rumor de las lenguas. Cuando yo estuve por allá no dudé en levantar el teléfono y darle una llamada. Acordamos en encontrarnos en la plaza principal y cuando la vi sentí que los años habían acrecentado en su anatomía, mas unos brackets modificado su sonrisa, por suerte, no esos de ahora que son como gomas de mascar, y lucía un corte de cabello que, aunque anulada cierto encanto, podría entenderlo como rebeldía. Mis intenciones nunca fueron establecer contactos emocionales, éramos amigos y las amistades se valoran; aunque siempre acaban rompiéndose. Una vez oí a un poeta decir: El romance destruye el puente de lo íntimo cuando dos amigos se besan. Ella, en cuestión, me dijo para ir a su casa, vivía con sus padres, obviamente, y yo que pensé en ahorrar en hospedaje resolví asistir con la condición de que sus padres supieran de mi presencia, y ella aseguró que no habría problema; sin embargo, fue una noche terrible, tan espantosa que quiero olvidarla. No pude dormir. Sonaba todo en ese lugar, desde ollas y platos hasta las malditas cortinas moviéndose y no por causa del viento. Y yo que no soy religioso, oraba y oraba para que amaneciera. Al día siguiente me fui con una duda en la boca: Caro, ¿Pinochet asesinó inocentes en este terreno? Jamás respondió.

Le perdí el rastro de nuevo, yo soy así, ando perdiéndole el rastro al mundo entero, y lo mismo con la maestra, al terminar la universidad, partí en un viaje de expedición hacia la Argentina, luego vino la bendita pandemia y no volví a saber de nadie, ni siquiera de esos demonios de la universidad; por suerte, por uno siempre debe estar alejado de esa gente rara, lo digo en el sentido porque lo único que quieren es abolir el país. Y, entonces, la mujer de verde, preguntándome si soy padre soltero, y yo que andaba compartiendo el juego, pensé, ¿Qué puedo responder para aniquilar de una vez esta conversación? Así que se me ocurrió: No lo sé, son cosas que pasan. Ella me dio una mirada de pies hacia la cabeza, así –literal- y dijo algo salido de una película surrealista: No te creo.

Cuando yo era niño tenía un amigo, de esos que son alocados porque viven en una fantasía; cada vez que me lo encontraba relataba una versión distinta de hechos, o sea, me llenaba de historias que jamás han ocurrido. Era un completo mentiroso; pero de esos que causan gracia y vale la pena oírlos porque divierten, yo los prefiero antes de las redes sociales, donde también mienten; la diferencia está en que él sabe que miente y lo hace para divertirme, y los otros se creen sus mentiras. Entonces, este amigo de nombre Genaro, era tan gracioso y exagerado con sus historias que una vez me dijo que mediante la vista de una película antigua llamada: ‘Cien gritos tiene la noche’ una movie censurada en varios países, a excepción de este, porque el Perú es un caos andante donde todos hacen lo que quieren, un niño juega a la guija con sus amigos, son poseídos, van a sus casas y asesinan a todos. Genaro quería recrear la escena porque estaba seguro que no era cierta, y yo que siempre he sido un bendito curioso accedí; así que jugamos la guija sin usar el verdadero material, pues este amigo, en su demencia, se inventó una forma usando lapiceros y unas hojas de cuaderno con ciertos símbolos, todos inventados y yo que andaba de curioso y acababa de leer algo sobre los celtas sabía que ciertos símbolos eran interesantes y llamativos, así que los transcribí; lo curioso fue que al llegar la profesora se vio sorprendida de las muestras en la hoja sin saber que era. Yo que sabía de lo que se trataba y para defender a Genaro de ser acusado como loco por jugar cosas satánicas, le dije: Profe, le enseñaba sobre los celtas. Sin embargo, y es penoso; pero esta maestra no tenía idea de los celtas. Es raro; pero estamos en el Perú.

Cuando salimos de la fiesta, para entonces, mi vieja me había abandonado por su extremo deseo de no poder estar en un solo lugar, el nene entre mis poderosos brazos y a la vez cargando sus dulces y sus sorpresas tuve la fortuna de ser guiado por Isabel, quien me condujo hacia la salida y su pareja ayudó a abrir la puerta del taxi. Les mostré el pulgar elevado en una despedida entre sonrisas y empecé a enviarles las fotos al grupo de la familia después de ver como algunos planes se iban diluyendo y sintiendo a la vez el cansancio de un día feroz.

En el diario de 1990 salió un titular: Niño asesinó a sus padres, será enviado a un hospital psiquiátrico. Curiosamente, Carolina nunca me dejó ver a sus padres, y la mujer de verde me quiso seguir en el Instagram.

No sé qué da más miedo.

 

Fin