Mi nuevo libro

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lunes, 16 de enero de 2017

Mi novela “La última tarde

- “La última tarde” es una historia honesta, personajes reales, lugares que existen y un amor que supera las barreras de lo finito destrozando las utopías. Intensa, romántica, divertida y real.
¡Sean parte de la historia!



jueves, 12 de enero de 2017

¿Realidad o ficción?

- Conocí a alguien, es una modista española; pero trabaja en una sastrería en Florencia. Qué lugar para más increíble, ¿verdad? Viste maravilloso, tiene un estilo único. Además, su voz es fascinante. Lectora acérrima de Vargas Llosa, de cabello lacio y negro como la noche, labios provocativos y su afición, aparte de la lectura y la moda, es la música. Toca instrumento que le des. 
¿Dónde la conociste? Pregunta el interlocutor. Si nunca has estado en Italia, añade.
Ah, bueno, en eso estoy trabajando. Solo te estaba hablando del prólogo.
Espera, ¿estás contándome algo real o sobre una novela? Dice el sujeto a mi lado.
Te estoy comentando sobre un personaje de algo en lo que estoy trabajando, le digo. Por un momento pensé que hablabas en serio, dice y empezamos a reír.
Cuando escribo me meto tanto en la historia que es como si fuera real. El problema y lo maravilloso a la vez es cuando te detienes a preguntarte, ¿Esto lo he vivido y estoy recordando? O ¿Estoy imaginando e inventando algo? Me encanta esa disyuntiva.




miércoles, 11 de enero de 2017

Frase 100

- La inmortalidad es exclusiva de las mascotas.



Ellos viven por siempre

- ¿Cuánto vive un humano promedio? En la actualidad de 80 a 90 años. ¿Cuánto vive un perro? De repente 10 a 15 años. 
De esos años ¿Cuánto tiempo en toda su vida es feliz el humano? Digamos, unos 15 años en conjunto. 
El perro vive 15 años y todo ese tiempo es feliz. Por eso no necesita vivir más. 

viernes, 6 de enero de 2017

La caída del gordito

- Al momento de subir al bus me instalé en un confortable asiento al lado de la ventana, tras colocarme los audífonos y ver que el cobrador se acercaba, vi a un tipo de proporciones inmensas que difícilmente podría salir desapercibido. El gordito, como voy a llamarlo desde este instante, no logró hallar asiento, por ende, tuvo que alzar sus pequeños brazos y con sus manitos similares al del T – Rex coger el barandal.
Para ese entonces ya le había pagado el respectivo S/.1.20 al cobrador de bigote grueso y The Killers se oía e mis oídos.
De repente, quiero creer que por obra y gracia de la suerte, el bus empezó a avanzar con rapidez, yo estaba con la hora, debía de llegar temprano a mi clase, ¿Cómo sería posible que el maestro llegase tarde? Podrían despedirme pronto.
Me emocioné y sentí la adrenalina en mi cuerpo, además, le música se oía bien y el viento rozaba mi rostro. No me importaba lo que sucediera alrededor; pero si alguna mujer embarazada o chica bonita con muchas maletas subiera al bus, cedería mi asiento con gusto. Mientras ello no sucediera, yo andaría cómodo.
No estoy seguro si fue casualidad; pero en la tercera canción y entrando a la Avenida Caminos del inca, recibí una llamada, entonces, detuve la música para contestarle a mi contador, quien entre enojado y con humor negro, me dijo, ¿Por qué despilfarras tanto en fiestas? Si el ahorro es progreso. En ese momento, justamente cuando iba a responderle de esta manera, encima que te regalo un trago, sucedió lo divertido de esta anécdota.
Oí un ruido, no, mejor dicho, un estruendo. Fue como escuchar el sonido de un saco de papas caer contra el piso, incluso, noté polvo y boletos rotos levantarse, al voltear, todos tenían las manos en los labios con una expresión de sorpresa y a la vez como queriendo ocultar sus risas; pues, resulta que el gordito se había tropezado, en su total idiotez, con su cordón desamarrado. Es curioso como la mayoría de gorditos suelen ser un poco desordenados; aunque, de repente, este sujeto se haya olvidado de aquello.
Sin embargo, no pasó ni un minuto para que este enorme ser se levantase con una sonrisa en el rostro y yo notase su polo de rayas color blanco con negro y pensara con ánimos de ser bromista, que podrían haberlo utilizado como pelota en el partido de fútbol. Justamente en ese momento, el buen chofer resolvió dar uno de esos terribles frenos, exactamente casi llegando a Tinoco y pues, el gordito, que ya estaba parado y siendo viendo por todos -incluyéndome- volvió a caer; pero esta vez, hacia adelante y su cuerpo voluptuoso impactar contra el piso. Yo tenía su rostro al lado de mi zapatilla y quiero confesar que me reí. Reí tanto, de repente como si no lo hubiera hecho en años, reí demasiado, tanto como lo hicieron todos. Dos caídas en menos de cinco minutos, fue poético.
Fue coincidencia que en el siguiente paradero se bajara el gordito, yo creo quiero creer que sí; aunque algo en mi dice que sintió vergüenza y tuvo que descender para no sentirla con tanto énfasis.
Tras la risa volví a contestarle a mi contador, luego escuchar The Killers y aunque resulte extraño, porque suelen pasar muchos sucesos en mi mente como en la vida, no dejé de acordarme de ese momento durante todo el día. Y cada vez que lo recordaba, no dejaba de reírme.

Fin

miércoles, 4 de enero de 2017

Buenos tiempos

- Se suponía que empezaría a escribir; pero de casualidad abrí mi correo antiguo y empecé a leer textos pasados. 
Hay un montón de historias graciosas escritas con una total espontaneidad, correos de mis ex novias (de hecho, me gustó volver a leerlos) y algunas imágenes que definitivamente debo tener en mi PC. 
Ah, claro, no podían faltas las maravillosas tarjetas virtuales de Gusanito.com y algunas copias de conversaciones de MSN (evidencia. Ahora todo es captura de pantalla). 
Fue un agradable viaje al pasado.


lunes, 2 de enero de 2017

Pinina

- Pinina, tu nombre refleja todo lo que significas, por eso, no hay adjetivos. Que te amo, que nos amaste, es un hecho en todos los tiempos. Ya estas con Dios, te llevó el tumor que tuviste en silencio, diste lucha; pero no voy a recordar tu padecer, vamos a recordar tus travesuras, las infinitas alegrías que nos diste por ser como eres, tu naturaleza era ser feliz y contagiaste a todos en estos casi nueve años. Eras extraordinaria, el mejor ser en la faz de la tierra, voy a extrañar que rasques la puerta, que te bese y acaricie la barriga, que me saluden como si no me hubieran visto en décadas cuando salí al mercado por cinco minutos, que tus ladridos me despierten de madrugada, que duermas boca arriba luciendo las tetillas, que comas todo, que subas a mi cama y luego te vayas para después volver, que ser feliz sea tu naturaleza y que siempre me hayas acompañado.
Te fuiste creyendo que todos los humanos somos buenos, en mi hogar lo tuviste todo y cito a mi viejo al final diciendo que tuviste una vida fantástica y que todo el tiempo te dimos lo mejor de nosotros.
Tengo tu nombre tatuado en mi espalda, ahora voy a tener tu recuerdo en mi mente y en mi corazón un eterno lugar para ti.
Descansa en paz.


Horas después:

- Hoy enterramos a Pinina, entre una parafernalia importante que tocaba sus canciones predilectas (todas las de Dragon Ball). Quiso venir el papa, llegaron sus amigos de todas las partes del mundo, hasta de los lugares que creí imaginarios. El grupo de ex novias que conoció me enviaron mensajes de aliento y contaron experiencias sobre ella. Vania, Mariana, Claudia y Gloria, a quienes en primera instancia ladró y mordió; pero luego amó y mostró la panza recordaron momentos singulares. De hecho, las palomas, los gatos, entre ellos, Pitufito y Juana, llegaron para despedirse de su cuerpo mortal, porque su alma se fue adonde se encuentra Dios montado en el legendario Shenlong.
Pinina fue la creación perfecta de Dios y allá es adonde van los de su calibre, los de su pureza, los que tienen su alma. Extraordinaria desde todo punto de vista, inteligente, hermosa, elocuente y vivaz hasta sus últimos días y a pesar de sus 200 años pudo seguir moviendo la cola. Su avanzada edad le pasó la factura y la enfermedad le dio el pasaporte a los Campos Elíseos.
Allá es la engreída del Bravo y junto a todos los genios de alma y corazón puro se encuentra brincando, jodiendo, comiendo patas de pollo y durmiendo con la panza hacia arriba.
Crack total en todos los sentidos, inolvidable e inigualable, con un amor infinito que compartió con todos y un legado eterno que llevo en la piel, el alma y el corazón.
Gracias por ser una bola de amor y gracias por hacernos felices en estos años juntos.
Buen viaje, salúdame a Dios y comparte con el resto de criaturas de cuatro patas que se fueron antes que tú.
Hasta siempre, Pininisima.